
El viernes pasado me junté con 3 de mis amigos, ex-compañeros de trabajo de cuando vivía en Córdoba. Recordamos muchas anécdotas, hablamos de nosotros -de lo que somos y de lo que eramos-, recordamos a los que están -donde quiera que estén- y a los que no están y nos reímos mucho-mucho.
La magia sigue intacta.
PD: Que no se corte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario